sábado, 11 de enero de 2014

No Job Land

Siendo estudiante, cada vez que veo a políticos pidiendo paciencia, confianza e incluso fe a aquellas familias que lo están perdiendo todo (incluyendo el derecho a tener un trabajo) me da por reír. No me quiero imaginar lo que se les pasa por la cabeza a dichas familias cada vez que ven a estos iluminados decir este tipo de cosas. Rabia, impotencia, unas ganas frenables (afortunadamente para altos cargos, desafortunadamente para mí) de lanzarles un soberano gargajo grumoso a la cara. Y siento ser tan sincera, pero es que no se me ocurre nada bonito. Especialmente después de ver vídeos como el que pondré más abajo y de conocer que estas situaciones se siguen dando, y que mientras, señores: 'hay que tener fe'. 
Hay que tener fe, porque ellos están muy a gusto con sus pagas vitalicias y sus reformas educativas por ejemplo, de las cuales está una ya muy cansada. Vayamos a por lo público y financiemos lo privado, ¿en qué apartado del programa electoral ponía eso?
-aquí abro un breve inciso sobre una reflexión que encontré en un recomendable libro sobre el lenguaje y debate político- 

"¿Por qué una ley de evaluación de la escuela? Una vez que el marco de la evaluación se aplica no sólo a los estudiantes sino también a los colegios, entonces éstos, metafóricamente, pueden suspender —y se los puede castigar por suspender, recortándoles la subvención. Una menor financiación, en cambio, hace más difícil que los colegios mejoren, lo que lleva a un ciclo de fracaso y, en última instancia, a la desaparición de muchos colegios públicos. Lo que sustituye al sistema escolar público es un sistema de asignaciones económicas en apoyo de los colegios privados. Los ricos tendrían buenos colegios —pagados en parte con lo que solían ser pagos de impuestos para los colegios públicos. Los pobres no tendrían dinero para ir a buenos colegios. Así terminaríamos creando dos carriles en el sistema esco- lar: uno bueno, para los «ricos que lo merecen», y otro malo, para los «pobres que no lo merecen»."

- No pienses en un elefante, George Lakoff (lenguaje y debate político)



Y, ¿en qué apartado ponía que miles de familias se iban a quedar en la calle?, ¿que el número de paro iba a aumentar tan exorbitantemente?, ¿y sobre que cada vez iba a ser más difícil financiarse una carrera/formación en una universidad pública?, que mientras hace un par de años la ayuda mensual para el que se iba de Erasmus era de unos 800 euros, ahora es de 155 euros, ¿eso donde lo ponía?...

Luego los anti-sistema son los que tiran una papelera en una manifestación y no los que privatizan la sanidad, los que se quieren cargar el sistema sanitario o educativo que hemos creado entre todos. 

Toda la vida mirando a la espalda por si nos robaban al sacar el dinero en el cajero, y resulta que había que mirar al frente...






miércoles, 8 de enero de 2014

Matices

MaticesEn la vida hace falta conocer los matices, los pequeños detalles. 

Estamos tan obsesionados con encontrar la llegada de grandes momentos, fechas señaladas, etc., que no sabemos aprovechar el día a día, los pequeños detalles que no están señalados en el calendario con letras mayúsculas y rojas. Si algo he aprendido, es a no buscar la felicidad en fechas, momentos y encuentros concretos. La felicidad no llega cuando conseguimos lo que deseamos, si no cuando sabemos disfrutar de lo que tenemos, atesorando cada momento y recordando que el tiempo no espera por nadie... Trabajando como si no necesitara dinero, queriendo como si nunca me hubiesen herido y bailando como si nadie me estuviese viendo. Ya que no hay mejor momento para la felicidad, que justamente éste. Si no es ahora, ¿cuándo?...





¡Feliz 2014!



"Basta con una sonrisa vislumbrada para que el alma entre en el palacio de los sueños"