Hoy es uno de esos días señalados en rojo en el calendario. 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Puede parecer algo contradictorio
escribir sobre ello dado que no estoy para nada a favor de las fechas que nos
recuerden lo importante que es algo. Lo importante no necesita un día para ser
celebrado, se festeja siempre, sin escusas seguidas de números separados por
barras. Pero este post necesita ser escrito, para que muchos recuerden lo que
parece haberse olvidado.
«El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o Día Internacional de la Mujer conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Se celebra el día 8 de marzo. Es fiesta nacional en algunos países.» (Wikipedia, la enciclopedia libre)
Desde Lisístrata de la antigua
Grecia, Hipatia de Alejandría, Flora Tristán, pasando por Corinne Brown y Gertrude Breslau-Hunt, Clara Lemlich, sin olvidar a Clara
Zetkin, Rosa Luxemburgo, Aleksandra Kolontái, Nadezhda Krúpskaya e Inessa Armand. No sin pasar por alto a Alexandra
Kollontai y a Clara Campoamor. Obviamente me dejo a muchísimas, pero creo que
os vais haciendo una idea por donde voy, ¿verdad? Todas estas mujeres no se
dejaron la piel para que permanezcamos pasivas y calladas —que a más de un
retrógrada le gustaría— ante diversas ataduras sociales. Hoy es un día para
recordar a todas ellas y a las que no son nombradas, para no dejar a un lado
todo por lo que un día lucharon. Pero no solo hoy; hoy, mañana y siempre.
Me entristece ver como algunos desechos sociales en pleno siglo XXI siguen
con sus actos y frases ‘machistas’ anclados en el pasado, intentando volver a él
a través de propuestas de ley retrógradas y abusivas en vez de aceptar que, sin una mujer en su vida, permítanme resaltarlo: no. son. nadie. ¡Y cuidado! No
hablo de su novia, mujer o amante. Hablo de las mujeres de nuestras vidas:
madres, tías, abuelas,...
Así que, ya que hoy se proponen resaltar la figura femenina: queredlas,
amadlas, RESPETADLAS, escuchadlas, comprendedlas… hacedlas feliz...
...pero no solo los días señalados en rojo en el calendario, sino siempre.
