«El que prescinde
de un amigo es como el que prescinde de su propia vida» —Sófocles.
Tengo que
hacerlo, y hoy que tengo el cuerpo la mente más serena, no quería
desaprovechar la oportunidad de dejar un pedacito de mí aquí, para vosotros. Un
pedacito que tenía que haberme armado de valor y soltarlo el sábado después de
esa sorpresa tan bonita que hicisteis, pero siempre se me ha dado mejor
escribir que hablar, así que aquí va.
En realidad no sé
cuántos años exactos llevo con vosotros, tampoco me es demasiado importante,
nunca medí la felicidad en tiempo, sino en momentos, y no tenéis idea de la
calidad y la cantidad de momentos que me habéis regalado (y estáis regalando). Los
ensayos no eran un ‘deber’, sino más bien eran como una vía de escape, algo que
sabía que me aportaba mucho más de lo que yo pensaba, ¿y la compañía? La compañía
era, es y seguirá siendo envidiable.
Por más que
quiera plasmar todo lo que tengo acumulado en la cabeza y corazón en este rincón
personal, no os haría justicia. Sois un grupo estupendo, sano (metafóricamente
hablando, lo siento), con sentido del humor, humildad y simpatía desde la
cabeza hasta la punta de los dedos de los pies, y hacéis que cada momento con
vosotros cuente y que las mentes nubladas se vuelvan un poco más claras. Y lo
mejor es que lo hacéis sin daros apenas cuenta, recordad cada sonrisa que
habéis arrancado… puede que penséis que no tiene importancia, que lo hacíais
sin esfuerzo y, a veces, hasta sin daros cuenta. A mí me hacíais un mundo.
No puedo por más
que quiera dejar de daros las gracias. Gracias por lo que me habéis aportado.
Gracias por lo que me habéis ayudado. Gracias por lo que me habéis aconsejado.
Gracias por ser la vía de escape, el deber, la compañía y el amigo más
imprescindible y bonito que puedo tener.
No sé dónde
estaré el año que viene, pero cada día se me hace más difícil la idea de estar
un poquito más lejos de vosotros, así que como dijo Almudena: no toméis esto
como un ‘adiós’, sino como un ‘hasta pronto’.
Y como dijo
Sófocles…
No podría
prescindir de vosotros, porque estaría prescindiendo de mi propia vida.
Os quiero.
—María (la mayor,
olo olo olo… 😉)


No hay comentarios:
Publicar un comentario