martes, 11 de marzo de 2014

Mañanas contradictorias

Mañana del 11 de Marzo de 2014. Mañana soleada, alegre por la llegada del buen tiempo tan ansiado después de estos últimos meses de frío y pesadumbre. Se agradece salir a la calle y que el sol sea testigo de cada uno de tus rincones, que la brisa visite delicadamente tu cabello alborotado y los transeúntes, desconocidos o familiares, saluden a los árboles con la comisura ligera y agradecidamente curvada.  Es un buen día.

Mañana del 11 de Marzo de 2004. Parece mentira que hayan transcurrido 10 años ya de aquella fatídica mañana, la cual muy a mi pesar, la recuerdo con asombroso detalle. No era una mañana soleada, más bien gris, como si los Theoi Meteoroi, gobernados todos ellos por Zeus y Hera supieran que aquella mañana traería algo más que viento y lluvia. Puedo decir con total seguridad que aquella, fue la peor mañana de toda mi vida, recuerdo la incertidumbre, los nervios y sollozos asfixiando mi garganta, las prisas, las dudas, la angustia,… todo. Lo hechos ocurridos esa mañana de puertas para dentro de mi casa, me los quedo para mí. Pero también se, que no puedo comparar la angustia y pesadumbre de mi mañana, a la mañana de otras 192 familias. Su pesar no es comparable al mío: el mío apareció a las 7:39 de la mañana y desapareció exactamente a las 14.05 del mediodía, pero el de esas 192 familias (más allegados a heridos), empezó a las 7:39 y hay quien la sigue albergando.

Con estas palabras no quiero sino dedicarle unos minutos a todas aquellas personas que tuvieron que vivir y presenciar tal ataque a la sociedad de este país. Y denunciar, de una forma u otra, el que mientras ciudadanos de a pie hacían cola para donar sangre a aquellos que lo necesitaban, ‘nuestros’ políticos se echaban los cadáveres de unos a otros. Es increíblemente abominable el que en vez de estar pendientes desde el momento CERO de aquella fatídica mañana al pueblo al cual le deben TODO, presten más atención a su imagen personal o a la de su partido.

Nunca aprenderemos. Llegará el día en el que el pueblo se de cuenta del poder que tiene y deje de ver a sus gobernantes como líderes de masas, y los vean más como lo que son; manipuladores del lenguaje que usan los votos de su pueblo para llegar al poder que tanto ansiaban y hacer los que les venga en gana sin darse cuenta de que si están donde están, es única y completamente por nosotros, se deben a nosotros, no hay más.
 
Toda la fuerza y el ánimo para aquellas familias manchadas y salpicadas por uno de los atentados más funesto a la humanidad que el mundo ha conocido.




1 comentario:

  1. Es la primera entrada que leo y me he quedado con muy buen sabor de boca en cuanto a la forma de escribir (que no respecto al tema, pues resulta triste aún habiendo pasado ya mucho tiempo..). Es una auténtica vergüenza que, aún pasados 10 años, el tema de los políticos respecto a temas y problemas como este (terrorismo), siga siendo igual.

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