domingo, 2 de noviembre de 2014

13

Hay diversas historias sobre el número 13, ya sean maldiciones, rumores, películas de terror, cuentos tétricos,… «el de la mala suerte». Pues he de admitir que siempre sentí debilidad por esa pareja, siempre me gustó nadar contracorriente.

Qué coincidencia la mía, hoy hacen 13 días desde que a Morfeo le cuesta pasar a visitarme, desde que las noches no se me hacen tan apetecibles, desde que el café me gusta un poco más amargo y el cielo me parece algo más lúgubre. Quizás no sea la mejor manera de empezar noviembre, ni cualquier otro mes, pero se me antoja algo difícil hacerlo sin tu ayuda y hoy me han planteado la pregunta estrella. Ese tipo de pregunta que tu cabeza no sabe qué contestar, pero tu corazón lo tiene claro. Ese tipo de pregunta difícil incluso de planteártela. Ese tipo de pregunta que realmente no te gustaría responder…:

 -¿Volverías?-

Sí. Cuando dices algo que piensas en voz alta todo se vuelve más real. El saber que a pesar de todo lo malo, volverías… es difícil, y masoquista.

No. Quererte un poco a ti mismo nunca viene mal. Tener conciencia de que el dolor no se queda para siempre, que es algo pasajero… es difícil, pero realista.


Nunca pensé que un 13 me haría tanto daño, pero… a quién quiero engañar, qué más dará la cifra, lo que duele es que no estamos. Y te quiero, por muy difícil y masoquista que sea…  no deja de ser la realidad.


"Fue maravillosa aquella forma de matar la tristeza"

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