Aquí va mi aportación política del día. Creo que es importante saber dosificar y no divagar a lo loco, sobre todo de un tema tan... dirty (lo digo en inglés porque siempre suena más elegante) como es la política. O te controlas o acabas de mierda hasta las cejas (eso no fue elegante, pero no me gusta maquillar mucho mis palabras, eso se lo dejo a los grandes cargos políticos de este país).
Estoy contentísima. Muy contenta al saber que finalmente la descabellada y retrógrada propuesta de ley anti-aborto del 'señor' Gallardón (el cual, gracias al Karma, no ejercerá de ministro aunque siga cobrando lo mismo... ; pagas vitalicias, todo un chollo para estos personajitos) ha sido rechazada o eliminada de cualquier borrador político. Y he esperado a dar mi opinión sobre el tema porque me ha gustado ver los diversos comentarios a cerca de ello. Y muchos me han parecido exasperantes y contradictorios, lo que me ha hecho una gracia inmensa. Hay que respetar todo, ¿no? bajo mi punto de vista no hay que respetar todo. Hay que mostrar respeto cuando la otra parte también lo hace, y creo que el imponer una ley como esa lo último que irradia es respeto. Y digo yo, gente... 'pro-vida', si por razones morales, ideológicas o del peso que sean no queréis abortar, ¡no lo hagáis!, pero ¿por qué tenéis que decidir por todas las demás mujeres de este país? ¿Eso es respeto? Porque entonces creo que tenemos una idea diferente sobre dicho término.

Veo que te gustó mi foto :)
ResponderEliminarNo puede explicar mejor en tan poco espacio lo que significó para las mujeres el intento de ley de este hombre. Yo aún sigo sorprendida de las idas de cabeza que tiene, y de lo retrógrada que tenía escondido.